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Snow my problem

viernes, 27 de agosto de 2010

"How small we are

How small we are

in the immensity of the universe."
-By my mother.



(Prague, her clock & me, 12/2009)

miércoles, 25 de agosto de 2010

El escritor vive.

Qué gran regalo nos dio la humanidad cuando inventó la profesión del escritor: escribir... y que te paguen por ello. ¿Puede existir trabajo mejor? (Sólo se me ocurre el de músico, que no es sino otro tipo de escritor).

En cualquier caso, ambas son ocupaciones excepcionales: ganas dinero por lo que eres, y por cómo lo expresas. Ganas dinero gracias a una necesidad propia, que es plasmar por escrito tus sentimientos, conviertiéndola así en otra necesidad secundaria, que es vivir, porque para ello requerimos (lamentablemente) hacer uso de las monedas, de los billetes, del dinero.

Me explico: la necesidad por naturaleza de un escritor es la de escribir, PERO además de esta exigencia artística y/o puramente mental, también tiene el urgimiento de cobrar, pues sólo de esta forma puede pagarse sus necesidades físicas: su plato de spaghettis, su jersey de Zara, su piso en el centro, su paquete Camel, largo (laaargo) etc. Y para cubrir sus necesidades físicas utiliza precisamente su necesidad por naturaleza. Por lo tanto, un escritor no trabaja, un escritor es simplemente él mismo. (Un escritor vive, y punto.) En cambio, una persona con una profesión normal no sólo vive: vive Y TRABAJA.

Ahora bien: todos podemos ser escritores, el único requisito es que aquello que haces, aquello en lo que trabajas, aquello a lo que te dedicas, te satisfaga plenamente. Todos podemos vivir sin trabajar, simplemente disfrutando con aquello en lo que gastamos nuestro tiempo. Todos podemos vivir (vivir, y punto).

Yo de mayor quiero ser escritora.
(Incluso si no escribo.)

martes, 24 de agosto de 2010

UFOs?

Desde tiempos inmemoriables se viene hablando de la posibilidad de la vida fuera del globo terrestre... vida extraterrestre, vaya.
La cuestión es: ¿realmente podría haber vida extraterrestre? Y, de haberla, ¿sería lo suficientemente avanzada como para que pudiésemos comunicarnos con ella?
Antes de saber nada ni de biología, ni de bioquímica, ni de astronomía, yo me pregunto: ¿realmente somos tan especiales, tan atípicos o peculiares como para ser los únicos seres habitando el universo? Para mí, la respuesta es clara: No. De hecho, pensar lo contrario me parece bastante egocéntrico, una convicción sólo cercana a la antigua creencia ptolemaica sobre el geocentrismo.
Pero dejando estas filosofaciones -consecuencias de una mañana de verano sin tener qué hacer- de lado, comencemos con datos puramente científicos... (Y es ahora cuando yo os recomendaría -como suelo hacer- que os dirigierais a la cocina y agarraseis una señora cerveza.)
Allá vamos:

¿Qué requisitos debe cumplir un planeta/satélite/estrella/whatever para que en él se dé
vida?

lunes, 9 de agosto de 2010

Por los caminos, sin camino, como
el niño que en la noche de una fiesta
se pierde entre el gentío
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito, y asombra
su corazón de música y de pena,
así voy yo, borracho melancólico,
guitarrista lunático, poeta.

Antonio Machado