Desde tiempos inmemoriables se viene hablando de la posibilidad de la vida fuera del globo terrestre... vida extraterrestre, vaya.
La cuestión es: ¿realmente podría haber vida extraterrestre? Y, de haberla, ¿sería lo suficientemente avanzada como para que pudiésemos comunicarnos con ella?
Antes de saber nada ni de biología, ni de bioquímica, ni de astronomía, yo me pregunto: ¿realmente somos tan especiales, tan atípicos o peculiares como para ser los únicos seres habitando el universo? Para mí, la respuesta es clara: No. De hecho, pensar lo contrario me parece bastante egocéntrico, una convicción sólo cercana a la antigua creencia ptolemaica sobre el geocentrismo.
Pero dejando estas filosofaciones -consecuencias de una mañana de verano sin tener qué hacer- de lado, comencemos con datos puramente científicos... (Y es ahora cuando yo os recomendaría -como suelo hacer- que os dirigierais a la cocina y agarraseis una señora cerveza.)
Allá vamos:
¿Qué requisitos debe cumplir un planeta/satélite/estrella/whatever para que en él se dé
vida?
vida?
Para que se dé vida, querido lector, el lugar en cuestión debe contar con los siguientes factores:
1.Que tenga elementos químicos abundantes (carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, fundamentalmente).
2.Que la órbita del planeta alrededor de su sol sea circular y esté a una distancia adecuada. (En caso contrario, existirían temperaturas muy altas o muy bajas, a medida que el planeta se alejara o acercara a su sol.)
3.Que exista una fuente de energía casi inagotable que mantenga una temperatura adecuada y que permita la formación de moléculas complejas.
4.Que el planeta tenga un campo magnético para desviar la radiación mortífera de partículas que provienen de su estrella.
5.Que la gravedad sea suficientemente fuerte como para conservar una atmósfera y lo suficientemente débil para que no aplaste a los seres vivos del planeta.
Según esto, los científicos de la Universidad de Edimburgo afirman que existen en la Vía Láctea al menos unos 37.964 planetas aptos para la existencia de vida extraterrestre. Si está en lo cierto, ésta albergaría unas 40.000 civilizaciones, muchas de ellas en un estado de desarrollo tecnológico similar a alguno de los que ha tenido la Tierra en los últimos miles de años. Este número puede parecer grande, pero las posibilidades de comunicación son menores si se recuerda que la distancia típica entre dos estrellas es de unos cuatro -hermosos- años luz. Aún si lográsemos saber exactamente qué estrella contiene al planeta donde está la civilización más cercana a la nuestra, la posible conversación con sus miembros no sería fácil. Es decir, si en este momento dijésemos ¡Hola!, nuestro llamado tardaría 400 años en llegar a ellos; si respondiesen de inmediato pasarían otros 400 años antes de que su respuesta a nuestro saludo llegase de vuelta. (Por lo tanto, la posibilidad de hablar por teléfono en vivo y en directo con nuestros vecinos más próximos es bastante poco excitante.)
Sin embargo, mucho antes de que se hicieran experimientos y pruebas tan exactos como estos, ya desde mediados del siglo pasado, se comenzaron a emitir (y consecuentemente, recibir) señales por radio. De entre las situaciones más cercanas a la comunicación con nuestros "amigos más cercanos", la más inquietante se dio en 1977, bajo la escucha de la organización SETI, Search for ExtraTerrestrial Intelligence:
(http://www.abiertohastaelamanecer.ws/?x=entry:entry100408-033643)"El momento más excitante en la historia de SETI se vivió el 15 de agosto de 1977 en el Big Ear (Gran Oreja), un radiotelescopio de la Universidad Estatal de Ohio que desde su puesta en marcha en 1963 se dedicó a rastrear señales de otros mundos. Aquel día, la impresora del computador escupió, en mitad de una rutinaria marea de datos que sólo mostraban ruido cósmico, una potentísima señal procedente de la constelación de Sagitario que duró 72 segundos, exactamente el intervalo previsto en el que una fuente emisora del cielo en rotación dejaría huella en la antena. Cuando Jerry Ehman, el profesor universitario que regalaba parte de su tiempo al proyecto, descubrió aquella anomalía en la tira de papel continuo, no pudo menos que marcarla en rojo y escribir en el margen "Wow!" (¡Guau!). La Señal Wow! ha pasado así a la historia, y ni volvió jamás a repetirse, ni nadie ha sabido explicarla. En un informe en el trigésimo aniversario de la señal en 2007, Ehman concluía: "Ya que todas las posibilidades de un origen terrestre se han descartado o son improbables, y como la posibilidad de un origen extraterrestre no se ha podido desechar, debo concluir que una inteligencia extraterrestre podría haber enviado la señal que recibimos como la fuente Wow!". Pero pese a su histórico significado, ni siquiera el Big Ear ha resistido al signo de los tiempos. Tras casi cuatro décadas de funcionamiento, hace 12 años fue desmantelado para ampliar un campo de golf vecino.La tarea de ubicar una señal inteligente y extraterrestre en la inmensidad del cosmos es, según el astrofísico y divulgador británico Paul Davies, "buscar una aguja en un pajar". Alguien como Davies, ¿apostaría algo a que realmente no estamos solos? "Si me pongo el sombrero de científico, soy escéptico, y probablemente estemos solos. Si me pongo el de filósofo, pienso que debe de haber mucha vida en el universo. ¿Y qué quiero creer como ser humano? Que hay vida inteligente y que pronto lograremos comunicarnos con ella", piensa en voz alta. Y si no, quién sabe; tal vez dentro de 25.000 años, un astrónomo alienígena en el cúmulo globular M13 vea romperse el silencio de su radiotelescopio con una señal Wow! y aprenda que estamos, o al menos estuvimos, aquí."
-----> No tenemos pruebas concluyentes de que exista vida extraterrestre, PERO tampoco de lo contrario. En los últimos años se ha probado que -increíblemente- existen seres minúsculos que son capaces de sobrevivir en zonas con características muy similares a los que se dan en planetas como, por ejemplo, Marte. ¿En qué se convertirán estos pequeños seres extremófilos tras una larga evolución? ¿Y qué impide que seres similares en otros planetas ya la hayan llevado a cabo? Como bien dijeron los integrantes del SETI:
"La probabilidad de éxito es difícil de estimar; pero si nunca buscamos, será siempre cero..."

¡Bravo! ¡Alguien aquí debe conocer la Ecuación de Drake! ¡Deseo que la probabilidad de un planeta habitable equivaliera a la probabilidad de la vida (entonces estaría tratando de planear viajes al centauri alfa, a Costa Rica, y a España)! Sin embargo, la probabilidad de la vida inteligente es exageradamente baja, ningún retruécano pensó. En la Tierra, nosotros tenemos más de 10.000.000 especie diferente, sólo uno que es inteligente. Además, la oportunidad de la vida espontáneamente comenzar es inconcebiblemente delgado, así que delgado hay una ley científica que indica su imposibilidad: La Ley de Abiogenesis. La evidencia genética ha revelado que toda la vida en la Tierra viene de un significar de antepasado que la vida común único no ha empezado un segundo tiempo, aún en un planeta con condiciones muy favorables para la vida (obviamente) para 2,500,000,000 AÑOS. Ah.
ResponderEliminarNo obstante, yo todavía soy curioso a los orígenes de historias de OVNI y todo su ejército muy reservado encubre. Hay historias sin detalles de América, Canadá, RU, etc de todo éstos, así que el ejército u ocultan su propia tecnología o a extranjeros. He visto un OVNI yo mismo una vez. Vi un viajes de avión en 1.200 km/Hora cerca mi casa. Interesantemente suficiente, mi hermana chocó con un "especialista de OVNI" cómo OVNI reclamado es la forma de puros voló sobre que exige mismo lugar. El LOCO acerca de esta historia por la manera es que miré el avión se desaparece delante de mí en el aire.
¿Entonces Delia dice, si los extranjeros están aquí. ..then por qué? Mí y sospechoso de Tyler que explora para una invasión inmensa, pero puede ser pacífico. Los humanos han hecho invasiones más que exploraciones pacíficas a través de la historia, así que su bonito razonable para asumir que extranjeros quizás hagan el mismo, a menos que el tenga progreso para ser poste-violencia.
Entonces mantenga los ojos que miran fijamente en las estrellas y vamos con el velocidad del universo,
Senor American Spirit