domingo, 8 de mayo de 2011
Cómo afecta realmente la crisis:
Etiquetas:
News.
sábado, 7 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
Este verano me voy a África:
Para ir, me piden llevar un documentito amarillo chillón que pruebe que estoy inmunizada contra la chillona fiebre. Pero no sólo me he tenido que pinchar una vez: también para la tifoidea y la Hepatitis Buena. Hay más enfermedades, mas enfermedades que requieran obligatoriamente perforación epitelial, no. Sí, para colmo, aunque no existan vacunas vacunas sí que las hay orales. Pobres vacas. Conque me he ahorrado en una ocasión el espectáculo (con entrada VIP para la enfermera) desencadenado por mi temor a las agujas (es fobia infantil, una historia de avispas).
Mi padre, que no me acompaña en este tan esperado viaje (que promete ser mosquitamente magnífico), me pregunta: “¿Y de veras tienes que medicarte tanto?”. A lo que contesto: “A ver si te avispas, que me llenaría de cólera si tuviera el cólera!”
Juas, juas. Cómo soy. Por cierto, sí que hay inyecciones para el ganado bovino.
Conclusión:
Voy a conocer a negritos y a saltar más alto que un Masai Warrior!
Mi padre, que no me acompaña en este tan esperado viaje (que promete ser mosquitamente magnífico), me pregunta: “¿Y de veras tienes que medicarte tanto?”. A lo que contesto: “A ver si te avispas, que me llenaría de cólera si tuviera el cólera!”
Juas, juas. Cómo soy. Por cierto, sí que hay inyecciones para el ganado bovino.
Conclusión:
Voy a conocer a negritos y a saltar más alto que un Masai Warrior!
Etiquetas:
Traveling.
jueves, 5 de mayo de 2011
Estábamos en algún lugar de Barstow, muy cerca del desierto, cuando empezaron a hacer efecto las drogas.
Recuerdo que dije algo así como:
-Estoy algo volado, mejor conduces tú...
Y de pronto hubo un estruendo terrible a nuestro alrededor y el cielo se llenó de lo que parecían vampiros inmensos, todos haciendo pasadas y chillando y lanzándose en picado alrededors del coche, que iba a unos ciento sesenta por hora, la capota bajada, rumbo a Las Vegas. Y una voz aulló:
-¡Dios mío! ¿Qué soin esos condenados bichos?
Luego se tranquilizó todo otra vez. Mi abogado se había quitado la camisa y se echaba cerveza por el pecho para facilitar el proceso de bronceado.
-¿Qué diablos andas gritando? -murmuró, mirando fijamente hacia arriba, hacia el sol, los ojos cerrados y protegidos con unas de esas gafas españolas que van enganchadas atrás.
-No es nada -dije-. Te toca conducir a ti.
Pisé el freno y enfilé el Gran Tiburón Rojo hacia el borde de la carretera. Pensé que no tenía objeto mencionar aquellos vampiros. Muy pronto los vería el pobre cabrón.
Etiquetas:
Literature.,
MrsB.
lunes, 2 de mayo de 2011
¿Y ahora con quién van a hacer los chistes?
Etiquetas:
News.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



