Fecha: Sábado, 6 de Febrero, de 2010
Agradecimientos: Cocinero del bocadillo de tortilla & Hiria L.
"De aquella turbia época recuerdo en concreto una escena: me encontraba en la cocina, reclinada sobre la encimera, con un vaso de la mano. Vacío. Se suponía que iba a abrir la nevera para coger algo de leche, pero en su lugar me había quedado en silencio, quieta y apoyada.
Súbitamente se me resbaló el cristal, y yo lo miré, lo miré mientras caía... sin hacer ningún tipo de esfuerzo por evitarlo. Simplemente me quedé tal y como estaba, incluso dejé la mano en su posición, pues lo contemplaba como quién observa algo que tiene que ser así.
Como quien al fin se da cuenta de que algo no puede suceder de otra forma.
En silencio, quieta, apoyada, vi cómo el vaso se hacía pedazos: cómo todos y cada uno de los brillantes fragmentos se esparcían sobre los adoquines... Y entonces, fue entonces cuando comencé a llorar."
No hay comentarios:
Publicar un comentario